Barra de búsqueda

Mostrando entradas con la etiqueta engaño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta engaño. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de octubre de 2010

Montilla y los NINIs*

De golpe y porrazo el SuperMontilla, un hombre normal, como se muestra en la campaña de los jóvenes “socialistas” –del PSC-, se ha dado cuenta de que los jóvenes necesitan ser ayudados. Sin embargo, opta por aquéllos que han boicoteado la educación pública y la proyección de sus compañeros. Pero tal apuesta no es porque sí: Montilla se ha dado cuenta de que si no compra estos votos acabará perdiendo las elecciones y antes que esto prefiere que el Estado y cada uno de nosotros perdamos algo de nuestros impuestos que irán destinados a esta generación NINI, víctima y verdugo a la vez.

Víctima, pues ha sufrido la LOGSE desde su tierna edad, cómo el esfuerzo se ha ido desvalorizando gracias a una cultura de la igualdad en la que, por desgracia, ha sido igualarnos por abajo y no por arriba, mientras los políticos siguen cobrando lo que cobran y siguen derrochando el dinero de fruto de nuestro trabajo; verdugos pues, como he apuntado anteriormente, han dañado a la educación pública, a sus compañeros y se han convertido en el cáncer no sólo de sus familias sino de toda la sociedad española.

Cabe pues dar otras respuestas en las que se prive el esfuerzo y no el mero hecho de no tener nada ya que si seguimos por este camino, en unos años, nuestro país se parecerá mucho a aquéllos del Este donde la miseria es visible y palpable, mientras, por otro lado, una clase alta, producto de este falso socialismo, se ha hecho con la fortuna del pueblo.

*Nini: dícese del joven de hoy que no estudia ni trabaja. 

19 de octubre de 2010
 

lunes, 15 de marzo de 2010

El dolor ajeno

A menudo nos sentimos incomprendidos cuando nos percatamos de que los otros, aquellas personas que tenemos cerca, no empatizan con nosotros, con nuestros problemas y, por ello, nos sentimos mal, incomprendidos, tristes. Ahora bien, cuando al prójimo le sucede algo, nosotros somos también incapaces de sentir exactamente lo mismo que padece el otro. Ante esta premisa podemos afirmar que el dolor es personal.

Este dolor viene dado por los sentidos, por influjos que vienen desde nuestro interior o bien por aspectos exteriores que nos invaden y perjudican nuestra psique. Un día me contaron como a un reo a cadena perpetua le propusieron realizar un pequeño experimento a cambio de su libertad. Éste consistía en hacerle unos cortecitos en los brazos, mientras tenía los ojos tapados, y echarle agua caliente sobre los mismos, lo que producía la impresión de que se desangraba. Murió engañado por su psique.

Este último punto nos lleva a afirmar que, en muchas ocasiones, sufrimos por aspectos que no existen realmente, pero que creemos que existen. Como al reo, los sentidos nos engañan y nos hacen creer y apreciar sensaciones erróneas. Sin embargo, son los sentidos los que utilizamos para acercarnos al mundo y, aunque en ocasiones no podemos confiar en ellos, cabe también prestarles atención a sabiendas de algunos perjuicios que nos puedan causar.

15-03-2010