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lunes, 5 de septiembre de 2011

Gestión de uno mismo

A continuación anoto unas palabrejas que todos tendríamos que tener en cuenta cuando nos levantamos por la mañana.

-Autocontrol;
-Resignación;
-Aceptación de la situación;
-Admitir la contigencia;
-No aferrarse demasiado a las cosas, pues todo es efímero;
-Eliminar el narcisismo;
-Toma de decisiones firmes con contundencia;
-Toma de conciencia de que los refugios son peligrosos;
-Observar las circunstancias y no sólo los hechos;
-Estabilidad;
-Confianza;
-Admiración del otro;
-Peligro de anclarse en el pasado;
-Importancia de la amistad;
-Peligro de amputar la creatividad propia y agena, pues conlleva inseguridad;
-No tener miedo de lo que digan;
-No hacer siempre caso de Superyo;
-Gozar del arte, del silencio y de la contemplación: de la naturaleza;
-Percatarse de lo poco que se necesita para vivir;
-Autonomía;
-Tener momentos de soledad y gozar de la misma;
-No ser perezoso;
-Saber a qué tengo miedo y plantarle cara;
-Confiar más en las propias capacidades;
-Amar sin miedo;
-Autorealizarse buscando la propia vocación;
-Trascender;
-Tener más vida interior;
-Reflexionar sobre la vida (quién soy, qué hago aquí, hacia adónde voy);
-Meditación, yoga, oración;
-Desprenderse de lo superfluo, de lo inútil;
-Tener en cuenta el peligro del dolor que comporta el duelo; 
-No humillarse nunca;
-Amar y respetar a uno mismo y al otro


Y, sobre todo, dar a Dios la importancia que se merecey no considerarlo como a una barita mágica;

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El peligro de los bailes y de los pasatiempos

Francisco de Sales
Rescato de mi memoria un texto de Francisco de Sales en Introducción a la vida devota, concretamente el apartado XXXIII titulado, DE LOS BAILES Y PASATIEMPOS QUE SON PELIGROSOS, respecto al peligro del baile y de la noche. Quizás, las palabras que utiliza no sean propias del siglo XXI, pero el mensaje que nos quiere transmitir sigue estando en vigor hoy.

Y escribió Francisco de Sales
"Las danzas y los bailes son cosas, de suyo, indiferentes, pero, atendiendo a la manera ordinaria de practicar este ejercicio, resulta muy resbaladizo e inclinado hacia el lado del mal, y por consiguiente, está lleno de daño y de peligro. Se baila de noche, y es muy fácil que, en medio de la oscuridad y de las tinieblas, una cosa por sí misma susceptible de mal, resbale en accidentes tenebrosos y viciosos. Se vela mucho, y después se pierde la madrugada del día siguiente, y, por lo mismo, la oportunidad de servir a Dios; en una palabra, siempre es una locura cambiar el día por la noche, la luz por las tinieblas, las buenas obras por las liviandades. Al baile todos llevan, a porfía, vanidad, y la vanidad es una gran disposición para los afectos malos y para los amores peligrosos y vituperables pues todas estas cosas suelen ser fruto de las danzas." (...)

Y prosigue: 

(...) "1. Mientras tú estás en el baile, muchas almas arden en el fuego del infierno por los pecados cometidos en la danza y por causa de la danza.

2. Muchos religiosos y personas devotas, a la misma hora, están en la presencia de Dios, cantan sus alabanzas y contemplan su belleza. ¡Oh, cómo emplean el tiempo mejor que tú!

3. Mientras tú bailas, muchas almas entran en agonía; millones de hombres y mujeres padecen grandes trabajos en la cama, en los hospitales, por la calle: dolor de gota, mal de piedra, fiebre abrasadora. ¡Ah! ellos no tienen un momento de reposo. ¿No les tendrás compasión? ¿No piensas que, un día, gemirás como ellos, mientras otros bailarán, como tú bailas ahora?

4. Nuestro Señor, la Santísima Virgen, los ángeles y los santos te han visto en el baile. ¡Ah! qué compasión les has causado, cuando han visto que tu corazón se divertía en una tan gran nonada, atento a aquella frivolidad.

5. ¡Ah! mientras estás allí, el tiempo pasa y la muerte se acerca. Mira cómo se burla de ti y te invita a su danza, en la cual los gemidos de tus familiares servirán de violín, y donde sólo darás un paso: de la vida a la muerte. Esta danza es el verdadero pasatiempo de los mortales, pues por ella pasa el hombre, en un instante, del tiempo a una eternidad de goces o de penas.
"(...)

sábado, 27 de noviembre de 2010

El Adviento, preparación para la Navidad

El Adviento, preparación para la Navidad
Tiempo para prepararse y estar en gracia para vivir correctamente la Navidad
Autor: Tere Fernández del Castillo | Fuente: Catholic.net

Significado del Adviento

La palabra latina "adventus" significa “venida”. En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo. La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa penitencia.

El tiempo de Adviento es un período privilegiado para los cristianos ya que nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro.

Esta es su triple finalidad:

- Recordar el pasado: Celebrar y contemplar el nacimiento de Jesús en Belén. El Señor ya vino y nació en Belén. Esta fue su venida en la carne, lleno de humildad y pobreza. Vino como uno de nosotros, hombre entre los hombres. Esta fue su primera venida.

- Vivir el presente: Se trata de vivir en el presente de nuestra vida diaria la "presencia de Jesucristo" en nosotros y, por nosotros, en el mundo. Vivir siempre vigilantes, caminando por los caminos del Señor, en la justicia y en el amor.



- Preparar el futuro: Se trata de prepararnos para la Parusía o segunda venida de Jesucristo en la "majestad de su gloria". Entonces vendrá como Señor y como Juez de todas las naciones, y premiará con el Cielo a los que han creido en Él; vivido como hijos fieles del Padre y hermanos buenos de los demás. Esperamos su venida gloriosa que nos traerá la salvación y la vida eterna sin sufrimientos.

En el Evangelio, varias veces nos habla Jesucristo de la Parusía y nos dice que nadie sabe el día ni la hora en la que sucederá. Por esta razón, la Iglesia nos invita en el Adviento a prepararnos para este momento a través de la revisión y la proyección:

Revisión: Aprovechando este tiempo para pensar en qué tan buenos hemos sido hasta ahora y lo que vamos a hacer para ser mejores que antes. Es importante saber hacer un alto en la vida para reflexionar acerca de nuestra vida espiritual y nuestra relación con Dios y con el prójimo. Todos los días podemos y debemos ser mejores.

Proyección: En Adviento debemos hacer un plan para que no sólo seamos buenos en Adviento sino siempre. Analizar qué es lo que más trabajo nos cuesta y hacer propósitos para evitar caer de nuevo en lo mismo.
Algunas ideas para vivir el Adviento
La Corona de Adviento

Algo que no debes olvidar

El adviento comprende las cuatro semanas antes de la Navidad.
El adviento es tiempo de preparación, esperanza y arrepentimiento de nuestros pecados para la llegada del Señor.
En el adviento nos preparamos para la navidad y la segunda venida de Cristo al mundo, cuando volverá como Rey de todo el Universo.
Es un tiempo en el que podemos revisar cómo ha sido nuestra vida espiritual, nuestra vida en relación con Dios y convertirnos de nuevo.
Es un tiempo en el que podemos hacer un plan de vida para mejorar como personas.

Cuida tu fe

Esta es una época del año en la que vamos a estar “bombardeados” por la publicidad para comprar todo tipo de cosas, vamos a estar invitados a muchas fiestas. Todo esto puede llegar a hacer que nos olvidemos del verdadero sentido del Adviento. Esforcémonos por vivir este tiempo litúrgico con profundidad, con el sentido cristiano.
De esta forma viviremos la Navidad del Señor ocupados del Señor de la Navidad.

Visita nuestro Especial de Navidad

jueves, 1 de julio de 2010

¿Quién fue Séneca?

SÉNECA, Lucio Anneo

Hay que situarle en el contexto de una familia cordobesa acomodada en el año 4 a.C. En el año 31 inicia su carrera política y en el 55 es obligado a suicidarse tras descubrir la conjuración de Pisón contra Nerón.

De pequeño se marcha a Roma donde se convierte en el primer pedagogo de la Hispania romana, formador, educador... Recibe una sólida formación de pitagóricos y estoicos. Su faceta filosófica es clave para conocer el desarrollo del estoicismo en Roma, viendo que lo importante es “vivir bien”, en conformidad con la naturaleza.

Para él lo primero es la libertad y la intimidad; a continuación, el entusiasmo de conseguir el hombre virtuoso, bueno; finalmente, la realización del bien moral, conforme la naturaleza.

Para él no vale ninguna educación que no vaya dirigida a los verdaderos saberes éticos, salvíficos.

En sus obras hay que destacar tres grupos: 1-Ciencias Naturales; 2-Escritos morales; 124 Epístolas, aparte de sus obras completas.

4.Textos
4.1.Sobre los estudios liberales

La sabiduría es la que hace libre a la persona, para ello hay que preparar el alma, enderezando el camino y haciendo que la benignidad nos defienda de la avaricia.

4.2.Sobre el espíritu libre

Lo más grande de la vida humana es verse triunfante sobre los propios vicios y saber que nada de lo que se espera vale nada. Ser esclavo de uno mismo es la servidumbre más pesada.  Hay que soportar toda adversidad, siendo fuerte y perseverante, creando el propio destino y aceptando aquello que toca vivir, elevando el espíritu por lo que depende del azar, y sin someter al otro para alcanzar lo que queremos.

4.3.Sobre la utilidad de la filosofía

La vida bienaventurada es fruto de la sabiduría y hay que trabajar día a día con asiduidad para que la bondad del alma iguale la bondad de la voluntad en el sentido que la filosofía hay que transmitirla, más que por palabras por obras, y gracias a ella se puede vivir con seguridad, aunque haya algunas cosas que el hombre no llegue a controlar ya que Dios se anticipó a ellas y decretó qué hay que creer. Esta filosofía nos orientará a obedecer a Dios de buen grado y a resistir la fortuna, a soportar el hado, por tanto hay que vivir según la Naturaleza –abundancia-, y no la opinión –escasez-.

4.4.Como oír a los filósofos

No hay que abarcar más de lo que uno pueda, ahora bien, si se hace de buen ánimo se podrá con todo, puesto que como más recibe el alma más se ensancha. Hay que hacer las cosas cuando tocan y no dejarlas para más adelante ya que esto nos hará perezosos.

Además, tenemos que aprovechar y hacer el tiempo nuestro pues, como decía Virgilio: ”tempus fugit” y se lleva de repente los primeros y mejores años de la vida sin que se puedan recuperar, por lo que hay que gozar y aprovechar   la vida. Estos años de juventud son los más importantes y buenos para la persona y es en éstos que hay que educarla.

4.5.Sobre lo honesto como único bien

Todos somos pecadores por deliberar parte de nuestra vida y no saber exactamente dónde vamos. Por tanto, “el soberanos bien es aquello que es honesto”. El alma fluctúa constantemente en la incertidumbre, pero cuando el bien es perfecto, la estabilidad es inmutable.

No hay que dar importancia excesiva a los bienes corporales, ya que no son bienes en absoluto, al ser cosas imperfectas.

4.6.Sobre el ocio

El mayor de los bienes es vivir de acuerdo con la naturaleza, contemplándola y mediante acciones, no sólo pensando qué se tiene que hacer sino haciendo realidad lo pensado.

Por otra parte, hay que integrar las tres clases de vida: la entregada al placer, la contemplación y la acción.

4.7.Sobre el Dios interior

Dios está dentro de nosotros y no hay hombre bueno sin Dios, por tanto un poder divino mueve el alma excelente, la perfecta razón. El hombre aspira a vivir según su naturaleza. 

abril de 2010


sábado, 17 de abril de 2010

Vencer la tentación

Aunque muchos piensen lo contrario, el espíritu del mal campea por el mundo. Su nombre es Satán; su objetivo, que nos apartemos del camino de Dios y que nos alejemos del objetivo de Éste: que lleguemos a ser verdaderas personas humanas alejadas de todo yugo de esclavitud.

El “primer mundo”, desde que nacemos, nos acostumbramos mal a tener todo aquello que queremos. Por otra parte, no son pocos los nuevos inventos que aparecen en el mercado que nos hacen desprendernos de lo que tecnológicamente ha quedado desfasado. Por tanto, lo malo no es desprendernos de aquello viejo que no funciona y que no se puede arreglar, sino desprendernos de algo o que nos puede seguir sirviendo o bien que con pequeños retoques puede seguir funcionando.

Evidentemente, este apartado material puede extrapolarse a las relaciones humanas en las que, por desgracia para el ser humano, cada vez son más inestables y se prima más la cantidad antes que la calidad. Páginas como Facebook favorecen un tipo de relaciones efímeras en las que, pese a conocer a muchas personas, no se mantiene contacto más que con unas pocas, si se llega, o bien con muchas pero de manera rápida, quedándose en lo superficial y sin que se lleguen a crear en las personas vínculos a partir de los cuales se llegue a realizar como tal.

En este sentido, el diablo es muy astuto. Como no quiere que nos acerquemos a Dios, no le interesa, de ningún modo, que nos lleguemos a desarrollar todo nuestro potencial como personas humanas, sino que nos quedemos en un estadio primitivo de comunicación, disfrazándolo de modernidad o de belleza, como bien sabe hacer. El llamado Príncipe de las Tinieblas es muy agudo y se mueve por odio al ser humano. Se adentra en el mismo a partir de pequeñas acciones que a veces son casi imperceptibles, pero que si se acaba accediendo a las mismas terminarán por minar la persona que cada vez será más débil y estará más sometida a los placeres de cualquier tipo.

El mal está en todas partes y cualquier ocasión es buena para que la maldad actúe. Por si fuera poco, el Maligno no se conforma en minar alguna parte de nosotros sino que esta parte es por la que empieza y, posteriormente, sigue deteriorando las otras hasta que consigue alejarnos de Dios y hundirnos.

Es importante recordar que el distanciamiento que se produce entre Dios y el ser humano no es debido al primero, sino al segundo que se aparta del Mismo y cae, aunque al principio no lo parezca, en una vorágine que le llevará a la perdición.

Por todo ello, es importante saber dominar a las tentaciones que, con frecuencia, nos pretenden invadir, saber decir no al diablillo malo que nos habla y que nos induce a llevar a cabo acciones que antes o después acabaremos aborreciendo. Y ello, conlleva un proceso de educación que tiene que ser latente, principalmente, desde los primeros años de la vida.

Pero la lucha contra el Diablo no puede hacerla una persona sola ya que con tal actuación se llegaría incluso a pecar de soberbia. Tampoco puede una persona creer que por haber superado una situación puntual ya ha derrotado al Mal ya que con tal pensamiento la persona se confía, se hace más débil y el Diablo y sus secuaces se aprovechan para que el pecado sea aún más fuerte.

Bien apuntaba el fundador del Opus Dei, J.M. Escrivá de Balaguer, en uno de los proverbios de su libro Camino que, en habiendo dándose cuenta uno del pecado y en habiendo confesado éste tras haberse arrepentido del mismo, lo mejor es no pensar nunca más en él. Primero porque ya ha sido perdonado y olvidado por Dios y, por tanto, nosotros tenemos que olvidarlo; segundo, porque si pensamos en el mismo, fácilmente volveremos a caer en tal o en otro peor.

En la lucha contra el Maligno no podemos ir solos. Jesucristo tiene que ser nuestro escudo, nuestro protector, nuestra fortaleza que ha de guiarnos hacia el camino del Bien. Para hacerlo, oración constante, permanente y la lectura asidua no sólo de la Palabra de Dios, la Biblia, sino también de vidas de Santos pueden ayudarnos mucho al camino de la santidad, de la comunión con Dios, al que todos somos llamados.

Finalmente, cabe destacar las lamentaciones por las circunstancias de cada uno no son, de ningún modo, una excusa para no hacer el bien ya que cada uno es bueno o no lo es en su vida concreta y no en aquélla que en la que dice que lo sería. Así pues, es menester que nos situemos ante el mundo de manera confiada en Dios, teniendo como bastón de apoyo a Jesús nuestro Redentor, en quien nos apoyaremos y quien nos ayudará a levantar en caso de que pequemos. AMÉN.

17 de abril de 2010